Cuando el TDAH no está solo: desvelando trastornos comórbidos


Aproximadamente la mitad de las personas con TDAH también tiene un segundo trastorno como problemas de aprendizaje, depresión o ansiedad, que requiere un tratamiento por separado. Aprende sobre los trastornos más comunes que acompañan al TDAH y cómo distinguir sus síntomas.

Escrito por Larry Silver, M.D.
Texto original en inglés

Pregúntate: “El tratamiento que seguimos, ¿ha eliminado los síntomas problemáticos?”

Cuando una persona tiene sólo un trastorno por déficit de atención (TDAH o TDA), el tratamiento a menudo hace que cambie la vida. Los estimulantes o no estimulantes, especialmente cuando se combinan con terapia conductual, cambios en la dieta y ejercicio, pueden provocar una mejora espectacular en los síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad en la mayoría de los pacientes una vez el tratamiento está bien ajustado.

Sin embargo, algunas personas continúan experimentando síntomas significativos (tristeza profunda, ansiedad, actitud desafiante, problemas de aprendizaje y de organización) mucho después de que sus síntomas más apremiantes del TDAH estén bajo control.

Por ejemplo: un niño es diagnosticado con TDAH y su médico inicia el tratamiento con un estimulante. Sus padres notan que los síntomas que llevaron al diagnóstico de TDAH mejoran, pero otros desafíos persisten. Su maestro les comenta que ha mejorado su atención; sin embargo, sigue teniendo dificultades con el trabajo de clase. O tal vez su hiperactividad disminuye, pero sigue siendo desafiante. Cuando los problemas continúan después de que el TDAH se ha diagnosticado y tratado, a menudo es una pista de que otro trastorno no diagnosticado acompaña al TDAH.

La mitad de las personas con TDAH también tiene otro trastorno

En su día, los médicos consideraban el TDAH como un trastorno independiente. Se equivocaban. Ahora sabemos que el 50 por ciento de las personas con TDAH también padece uno o más trastornos adicionales, los más frecuentes:

  • Depresión
  • Ansiedad
  • Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
  • Trastorno negativista desafiante (TND)
  • Discapacidades de aprendizaje
  • Discapacidades del lenguaje
  • Dificultades motrices finas y gruesas
  • Dificultades en las funciones ejecutivas
  • Trastornos por tic
  • u otro problema psicológico o neurológico

En algunos casos, estos problemas son “secundarios” al TDAH – es decir, se desencadenan por la frustración de afrontar los síntomas del TDAH.

Por ejemplo, la falta crónica de atención de un niño puede provocar ansiedad en la escuela. Años de desaprobación y comentarios negativos de su familia también pueden causar que una mujer con TDAH sin diagnosticar se deprima. La mayoría de las veces, los problemas secundarios se desvanecen una vez se controlan los síntomas del TDAH.

Cuando los problemas secundarios no se resuelven con un tratamiento eficaz para el TDAH, es probable que sean síntomas de un trastorno “comórbido”.

¿Qué es un trastorno comórbido?

Los trastornos comórbidos son diagnósticos distintos que existen simultáneamente con el TDAH. No desaparecen al tratarse la afección primaria; en este caso, el TDAH. Los trastornos comórbidos existen en paralelo con el TDAH y requieren su propio tratamiento específico.

Un niño con trastornos comórbidos puede necesitar adaptaciones escolares, psicoterapia y/o un segundo medicamento, además de su tratamiento para el TDAH.

Tres tipos de trastornos que suelen acompañar al TDAH

Las tres categorías de afecciones comórbidas más comúnmente diagnosticadas con TDAH se presentan en un espectro de gravedad que va de leve a grave. Sus síntomas son tan variados como sus causas, que van desde los genes hasta la exposición a toxinas ambientales, traumas prenatales y otras.

  1. Los problemas de interconexión cortical se deben a anomalías estructurales en la corteza cerebral, la región del cerebro responsable de las funciones cerebrales de alto nivel. Los problemas de interconexión cortical incluyen:
  • Discapacidades de aprendizaje
  • Discapacidades del lenguaje
  • Dificultades motrices finas y gruesas
  • Dificultades en las funciones ejecutivas

Los problemas de interconexión cortical se tratan con adaptaciones académicas y cambios en el estilo de vida. No responden a la medicación.

  1. Los problemas de regulación emocional suelen incluir:
  • Depresión
  • Trastornos de ansiedad (incluyendo ataques de pánico)
  • Problemas de control de la ira (Trastorno Explosivo Intermitente o Trastorno Negativista Desafiante)
  • Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)
  • Trastorno Bipolar

Ten en cuenta que la depresión puede causar una variedad de síntomas más allá de la tristeza y los pensamientos suicidas; entre ellos, irritabilidad, menor interés en actividades que solían ser placenteras, trastornos del sueño, disminución de la capacidad de concentración, indecisión, agitación o lentitud de pensamiento, fatiga o pérdida de energía y sentimientos de inutilidad o ira injustificada.

Los problemas de regulación a menudo responden a un grupo de medicamentos conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, o ISRS, que generalmente se emplean junto con los medicamentos para el TDAH.

El trastorno bipolar es extremadamente complejo y tiene muchos posibles tratamientos. Con este trastorno, es especialmente importante trabajar con un psiquiatra que entienda cómo administrar la medicación junto con el tratamiento para el TDAH.

  1. Los trastornos por tics se refieren a contracciones repentinas de grupos musculares completos. Varían en severidad y normalmente incluyen:
  • Tics motores (desde parpadeo involuntario de los ojos hasta sacudidas de la cabeza o gestos repetidos)
  • Tics orales (desde gruñidos hasta expresiones soltadas al azar o, en casos muy raros, palabras o frases obscenas)
  • Síndrome de Tourette (tics motores y vocales múltiples presentes durante más de un año)

Cómo diferenciar los síntomas de los trastornos comórbidos de los del TDAH

Si tú o tu hijo continuáis teniendo dificultades después de haber comenzado el tratamiento para el TDAH, tu próximo paso es determinar si los síntomas son secundarios al TDAH (y probablemente desaparezcan al ajustar el tratamiento) o evidencia de un trastorno comórbido que requiere tratamiento adicional.

Signos de un trastorno comórbido

No hay una prueba definitiva para determinarlo. El mejor diagnóstico diferencial comienza con una observación cuidadosa de dónde y cuándo aparecen los síntomas.

  1. Los problemas secundarios generalmente comienzan en un momento determinado o se dan solo bajo ciertas circunstancias. ¿Su hija comenzó a experimentar ansiedad en tercer curso? ¿Está ansiosa sólo en la escuela o en casa cuando hace la tarea? Si es así, su ansiedad es probablemente secundaria al TDAH y no un verdadero trastorno comórbido. Lo mismo ocurre si su hijo se volvió agresivo cuando comenzó a ir al instituto.
  2. En cambio, los trastornos comórbidos son crónicos y generalizados. En general, son evidentes desde la primera infancia y se dan en todas las situaciones. En lugar de ocurrir solo durante la jornada escolar, por ejemplo, persisten durante los fines de semana, días festivos y vacaciones de verano; son evidentes en la escuela, en el hogar, en el trabajo y en situaciones sociales. Por ejemplo, los cambios de humor relacionados con el TDAH generalmente son desencadenados por eventos de la vida. Los cambios de humor bipolares, por su parte, aparecen y desaparecen sin ninguna conexión con el mundo exterior y pueden mantenerse durante largos períodos de tiempo. Al igual que el TDAH, a menudo son hereditarios

Consulta a un psiquiatra o psicólogo infantil y adolescente

Si sospechas que tu hijo tiene algo más que TDAH, es hora de solicitar una evaluación diseñada para identificar problemas de aprendizaje, lenguaje, motricidad u organización/funciones ejecutivas. También es posible que debas realizar una evaluación clínica para determinar si tu hijo vive con ansiedad, depresión, control de la ira, TOC o un trastorno por tics.

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Una respuesta a Cuando el TDAH no está solo: desvelando trastornos comórbidos

  1. Francisco Javier Huante dijo:

    Gracias. Valiosa información. Me gustaría saber si hay institutos especiales para ayuda en éstos tratamientos en México. Creo de cómo padre de una hija con TDAH. Sus artículos me ayudan bastante. Gracias. Muchas gracias y Dios como usted lo conciba la bendiga.

    Me gusta

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