“¿Cómo puede ser ya la hora?”

¿Tienes un mal sentido del tiempo que te hace ir con retraso, corriendo y perdiendo el hilo de tu agenda? Prueba estos consejos para vencer al reloj de una vez por todas.

Escrito por Ari Tuckman, Psy.D., MBA
Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu
Texto original en inglés

Todos tenemos un reloj interno que nos dice cuánto tiempo ha pasado.

Para algunas personas, ese reloj marca su tic tac de manera fuerte y sistemática, por lo que calculan bastante bien el paso del tiempo. Utilizan ese conocimiento para guiar su comportamiento y realizar los ajustes necesarios, como acelerar cuando se acaba el tiempo o priorizar sus actividades para completar las tareas más importantes cuando cambian las circunstancias. Tienen una agenda en su mente y saben en qué punto de ella están: qué les queda por hacer y cuánto tiempo tienen para hacerlo.

En general, las personas con TDAH saben lo que tienen que hacer, pero les cuesta hacerlo. El tic tac de su reloj interno es muy tenue, demasiado silencioso para guiar su comportamiento. Como resultado, se quedan absortos en actividades divertidas cuando deberían hacer otras más importantes, pero menos emocionantes. O, si están haciendo algo importante, es posible que no se den cuenta de que deben dejarlo y hacer otra cosa, como acudir a una reunión, irse a la cama o recoger a los niños.

Ceguera al paso del tiempo

¿Os describen las siguientes situaciones a ti y a tu vida?

El tiempo es fluido. Diez minutos haciendo algo aburrido te parece una hora. Una hora haciendo algo divertido es para ti como diez minutos.

Subestimas el tiempo necesario para hacer una tarea. Te resulta difícil predecir cuánto tiempo van a costar las cosas. Al planear un proyecto, subestimas, no sobreestimas, cuánto tiempo llevará terminarlo.

Vas tarde. No te das cuenta de cuándo es hora de salir para una cena o una cita de negocios, porque tu despertador interno aún no ha sonado.

Te acuestas demasiado tarde todas las noches. Te pasas el día yendo a la zaga y eso retrasa la hora de irte a la cama. Pierdes la noción del tiempo cuando pasas la tarde en casa sin un horario, por lo que no te das cuenta de que es hora de dormir.

Siempre estás corriendo demasiado. Debido a las prisas, sales de casa con mucho estrés y recuperas el tiempo perdido conduciendo más rápido.

Te ven como alguien que desperdicia el tiempo. Te critican por hacer primero las tareas menos importantes y no llegar a las más importantes, pero eso no lo eliges conscientemente.

Resiste

El objetivo es pasar por un proceso de compromiso con estrategias de control de tiempo basadas en tus fortalezas, tus debilidades y lo que tienes que hacer. Te garantizo que las siguientes estrategias son buenas y funcionarán. Todo se reduce a utilizarlas. Así que haz la asume el siguiente compromiso, pero no lo hagas a la ligera. Piénsalo durante un día, o incluso una semana. Si vas a hacerlo, dedica tus mejores esfuerzos. Tú lo mereces.

Quiero una vida mejor, así que me comprometo a:

  • hacer cambios y probar algo nuevo
  • hacer mi mejor esfuerzo para usar estas estrategias con diligencia, aun cuando no me apetezca
  • estar abierto a aprender de estas experiencias
  • ser flexible cuando una estrategia no funcione
  • abandonar una estrategia sólo cuando pueda reemplazarla por otra que funcione mejor.

Ajusta tu reloj interno

  1. Pon un reloj en cada habitación. Cuantos más relojes veas (sin tener que buscarlos), más probable es que seas consciente de la hora.
  2. Mira la hora regularmente. Proponte mirar la hora a lo largo del día. Hacerlo con regularidad hará menos probable que el tiempo pase sin darte cuenta.
  3. Lleva reloj. Tu teléfono marca la hora, pero es más probable que mires la hora si está en tu muñeca que si tienes que sacar el teléfono del bolsillo.
  4. Capta las vibraciones y los pitidos. Muchos relojes digitales se pueden configurar para emitir pitidos o vibraciones a intervalos regulares. Estos recordatorios te hacen saber que ha pasado otro período de tiempo. Pueden romper tu hiperfoco si llevas demasiado tiempo enganchado a algo. También puedes descargar aplicaciones para el móvil para eso.
  5. Hazte una pregunta. Si te preguntas muy a menudo por qué has pasado tanto tiempo haciendo algo, acostúmbrate a preguntarte: “¿Qué debería estar haciendo ahora? ¿Estoy empleando bien mi tiempo?” Si no es así, cambia a algo más productivo.
  6. Cuelga letreros por la casa. Averigua cuánto tiempo te lleva completar tus rutinas de la mañana, luego cuenta hacia atrás desde el momento en que debes salir de casa y cuándo debes terminar cada actividad (terminar el desayuno a las 8:30, vestirte a las 8:10, y así). Coloca notas adhesivas o letreros en cada habitación que te digan cuándo debes pasar a la siguiente actividad.

Avísate de que se ha acabado el tiempo

  1. Configura una alarma. En lugar de confiar en tu reloj interno, deja que la tecnología te tenga al corriente de que es hora de comenzar o dejar de hacer algo.
  2. Usa temporizadores de cuenta atrás. Puedes usar tu reloj digital o uno de esos temporizadores baratos de cocina para avisarte de que ha pasado una cantidad de tiempo determinada y de que es hora de hacer otra cosa. Los temporizadores te evitan tener que estar pendiente de cuánto tiempo ha pasado. Si estás trabajando en el ordenador, usa Outlook u otros programas para avisarte.
  3. Programa una alarma “prepárate para irte a la cama”. El retraso de la mañana a menudo comienza acostándose tarde la noche anterior. Si te enredas en actividades y te olvidas de la hora de acostarte, programa una alarma para que suene a la hora de prepararte para ir a la cama. Obedécela, a menos que tu casa esté ardiendo.
  4. Usa complementos de tu navegador para limitar tu tiempo online. Es fácil perder la noción del tiempo cuando estás en Internet. Un enlace lleva a otro… y a otro… Descarga complementos como Leechblok para Firefox y Stayfocusd para Google Chrome, para limitar el tiempo que pasas en sitios específicos, así como tu tiempo online.
  5. Programa tu televisor para que se apague solo. Muchos televisores se apagan automáticamente después de un tiempo determinado o en un momento específico.
  6. Conecta las luces de tu casa a un temporizador. Para romper tu hiperfoco nocturno, reemplaza el interruptor por uno programable. La oscuridad te recordará que es hora de levantarte y cambiar de tarea, o de ir a dormir.
  7. Vincula tu horario al de otra persona. Irte a la cama, despertarte y salir de casa al mismo tiempo que otro miembro de la familia, te permite seguir el ejemplo de esa persona sobre qué momento es y en qué parte del proceso debes estar. En el trabajo, puedes hacer coincidir tu horario con el de otra persona acudiendo a una reunión al mismo tiempo.

Programa tu tiempo

  1. Escribe un cronograma para el día y revísalo. Es difícil saber si estás adelantado o atrasado si no sabes cuál es el horario. No programes cada momento, solo tareas o actividades concretas (salir al banco a las 3:30, lavar la ropa antes de comer). Consulta el cronograma para guiar tus actos.
  2. Ajusta tu cronograma cuando cambien las circunstancias. Es raro el día que sigue exactamente el cronograma. Mantenlo a mano, para poder consultarlo cuando surja algo nuevo. No te comprometas a nada nuevo hasta que hayas comprobado cómo encaja en tu plan general.
  3. Añade tiempo para prepararte. Las personas con TDAH se retrasan cuando no tienen en cuenta el tiempo que cuesta pasar de una actividad a otra o salir de casa o de la oficina. Si tienes que salir para una reunión de negocios a las dos, comienza a reunir materiales y caminar hacia el coche hacia las dos menos veinte.
  4. Agrega un 50 por ciento o más a todas tus estimaciones. Si tienes una actividad que no ha cronometrado, debes adivinar cuánto tiempo te llevará cumplirla. Todo cuesta más tiempo de lo que creemos, así que hincha tus estimaciones. Si terminas más rápido, considéralo un regalo. Y como cualquier regalo, no cuentes con recibirlo todos los días.

Extraído de “Understand Your Brain; Get More Done: The ADHD Executive Functions Workbook”, de Ari Tuckman, Psy.D., MBA. © Specialty Press, Inc. 2012.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Adultos con TDAH y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.