“Deja de presionar a tu hijo para que sea normal”

Todos lo hacemos, de forma consciente o inconsciente: encajar a nuestros hijos en el molde de la normalización. El problema es que esto nunca acaba bien.

Escrito por Penny Williams
Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu
Texto original en inglés

No es ningún secreto que los niños con TDAH son diferentes: diferentes de sus compañeros de la misma edad; diferentes de lo que la sociedad define como “normal”, diferente de lo que la mayoría de los profesores espera de un buen alumno. Sin embargo, esperamos que los niños “sigan la norma” y encajen en la multitud. Y por desgracia, esa expectativa a menudo va seguida de “que sea condenado todo lo demás”.

Como padres de niños que no se ajustan a la norma, nuestro instinto es empujar para tratar de meter a nuestros hijos en ese pequeño molde, aunque no encajen en él. Lo mismo vale para la mayoría del profesorado. Casi todas las personas adultas que rodean a un niño con TDAH intentan encajarlos en el molde.

Esto es un problema para niños con TDAH (y/o autismo, dificultades de aprendizaje, etc.). Aquí suenan las sirenas de alerta. Los adultos tratan, con su mejor voluntad, de ayudar a nuestros hijos a seguir las reglas, cumplir las expectativas, ser aceptados por sus compañeros y tener éxito. Son todas intenciones admirables, generalmente guiadas por cariño auténtico.

Sin embargo, las buenas intenciones fracasan a menudo , especialmente cuando no concuerdan con la realidad.

Y la realidad es que tu hija (o tu alumna) tiene TDAH, una diferencia fisiológica en el cerebro que conduce a un retraso en su desarrollo. Es probable que tu hija esté retrasada dos, tres o cuatro años respecto a sus iguales en muchos aspectos del desarrollo, como la madurez, la autorregulación y los conocimientos prácticos. Piensa un momento en esto: si tu hija tiene trece años, en muchos aspectos es como si en realidad tuviera diez. Profesores: si enseñáis a alumnos de sexto de Primaria, esta alumna está en realidad al nivel de los de tercero o cuarto en muchas facetas.

Estas diferencias requieren que los padres y maestros nos adaptemos y no pasemos más tiempo tratando de encajar al niño en un molde que nosotros mismos hemos fabricado.

Cuando las buenas intenciones no están en concordancia con la capacidad del niño y la realidad, el resultado es el opuesto al que se pretende. Lee esto un par de veces más y trata de asimilarlo. Es importante para vuestra eficacia como padres y para el éxito y la felicidad de vuestro hijo.

A mi hijo, de catorce años y diagnosticado de TDAH, autismo, disgrafía y ansiedad, le suelen decir que “se esfuerce más” en la escuela. Las consecuencias negativas – como quedarse sin recreo o tener que escribir una redacción – se las imponen maestros bienintencionados, que desean motivarle para que haga su trabajo, como se lo exigen a todos los alumnos. Para los niños neurotípicos, eso es suficiente, porque su cerebro está motivado por la importancia. Sin embargo, al presionar así a mi hijo le recuerdan cómo es malinterpretado, desencadenando un torbellino de emociones, secuestrando su funcionamiento cognitivo y disminuyendo su capacidad para concentrarse y completar las tareas. Esto podría incluso llevar a una conducta desafiante, a que se dé por vencido o a un estallido emocional. Justo el resultado opuesto al que se buscaba.

Si los maestros buscan las razones por las que mi hijo no está haciendo sus tareas y las abordan con estrategias y adaptaciones específicas para su capacidad/realidad, él podrá hacer esas tareas y tener éxito.

Ser consciente de las capacidades actuales y de la realidad de un niño con TDAH, ser consciente de sus diferencias, es un gran avance. Esta conciencia también elimina cierta frustración de los padres, de los profesores y del propio niño.

Te desafío a desechar el molde de la normalización y construir tus expectativas a partir de quién es tu hijo y cuáles son sus capacidades actuales. Así, no hay por qué meter a nuestros niños en moldes en los que no encajan, ni tiene que haber consecuencias negativas. ¡Aleluya!

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Una respuesta a “Deja de presionar a tu hijo para que sea normal”

  1. Andrea dijo:

    Que puedo hacer cuando a mi hijo con tdah otro niños lo tratan mal ayer por lo menos un niño le decia largate y le tiro la puerta en la cara esas cosas me parten el alma como puedo ayudar a mi hijo a que no pase por este tipo de sufrimientos.

    Me gusta

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