Tu mantra para tirar trastos: ¡son sólo objetos!

El hecho de deshacerte (o tan sólo pensar en hacerlo) de los trastos de tu casa puede provocarte un gran sentimiento de culpabilidad, remordimiento o sentimentalismo. Eso es normal. Pero dejar que las emociones te impidan deshacerte de cosas – y simplificar así tu vida – no lo es.

Escrito por Sandy Maynard
Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu
Texto original en inglés

Las personas con TDAH nos ponemos sentimentales con un montón de cosas, sobre todo con las cosas nos han regalado. Tenemos más tendencia que otras personas a aferrarnos a las cosas. La culpa por desprendernos de regalos de personas queridas nos hace muy difícil deshacernos de esas cosas y poner en orden nuestras habitaciones y armarios.

Estas son algunas de las excusas comunes para aferrarnos a las cosas, y algunas razones aún mejores para deshacernos de ellas.

“Me siento culpable por deshacerme de un regalo”. Esta era la razón de Jane para mantener muchos objetos en su cocina, almacenados en cajas sin abrir y en armarios. Le dije que los regalos son símbolos del amor que recibimos de familiares y amigos, y que volver a regalarlos es una forma de hacer que ese amor fluya. Jane echó un vistazo a un vaso negro y feo y dijo: “Creo que tienes razón. Esto podría mantener el amor fluyendo durante mucho tiempo. Está hecho para ser regalado de nuevo”. Una vez Jane regaló el primer objeto, le fue fácil desprenderse del resto.

“Algún día haré algo con estas cosas”. Esa era la razón de Matt para aferrarse a la mayor parte de los trastos de su garaje, que se había convertido en un almacén de chatarra. Para Matt, que suele hacer chapuzas los fines de semana, los objetos eran como tesoros. Había que buscar un término medio. Para hacerlo fácil, Matt miró a su alrededor y eligió los objetos que usaría en un proyecto de renovación para el que sabía que tenía tiempo. Se despidió de las cosas que nunca iba a utilizar.

“No puedo soportar separarme de esto. Es muy especial”. Esta es la forma en que Tara respondió al 90 por ciento de los trastos de su dormitorio. Yo sabía que era el momento de tener una charla sobre la diferencia entre sentimentalismo y sensiblería. Decidimos hacer fotos de sus posesiones más preciadas y ponerlas en un marco digital de fotos. Ahora sus recuerdos se conservan en una fantástica presentación sobre un aparador libre de trastos.

“¿No tendrá esto valor?”, se preguntaba Tim mientras cruzaba una habitación llena de cosas que había heredado. Hemos resuelto este problema buscando en Google esos artículos. Descubrimos que las viejas revistas, los cromos de béisbol y los juguetes de la infancia rara vez eran muy valorados, a menos que estuvieran en perfectas condiciones. También encontramos una casa de subastas que realizaba tasaciones gratis, con la esperanza de que Tim vendiera algunos de sus objetos. Y así lo hizo.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Adultos con TDAH y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s