El TDAH, a la luz y a la sombra

Kelly Babcock

Escrito por Kelly Babcock
Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu
Texto original en inglés

adhd-man2 PsychCentral

Puede haber muchas diferencias en una vida con TDAH, dependiendo de dónde la ilumine la luz y dónde caigan las sombras. La aceptación o el rechazo pueden significar mucho a largo plazo.

Pensemos en dos niños de la misma edad, del mismo curso, de escuelas similares, en ciudades similares, ambos con TDAH.

Les llamaremos Ángel y Bruno. Lo siento si tu nombre es Ángel o Bruno, se trata de una ficción, así que no eres tú. Son ellos. Y aquí están:

Primero, Ángel

Ángel tiene unos padres de clase media que trabajan duro, descansan de vez en cuando, tienen algunas dificultades y, en general, se las arreglan con sus altibajos. La abuela de Ángel era maestra. Era una de las buenas, sabía que algunos niños aprenden de manera diferente a los demás y tenía su propia versión de “que nadie quede atrás”. Para ella, quería decir que ella se aseguró de que cada estudiante obtuviera lo mejor que podía darle en el tiempo de que disponía.

Después de jubilarse, tuvo noticias del TDAH. Su reacción fue: “Eso explica muchas cosas”.

Transmitiéndolo

Cuando el padre de Ángel era pequeño, su madre, la abuela de Ángel, le decía que no estaba bien aislar o acosar a alguien por sus diferencias. Ella enseñó al padre de Ángel que había algo bueno en todo el mundo.

Al padre de Ángel le animaron a buscar lo bueno en sus compañeros de clase, especialmente en los que siempre parecía que se las arreglaban para hacer las cosas mal, pero también parecía que no pretendían hacer daño.

Lecciones aprendidas

El padre de Ángel llegó a ser una persona muy tolerante; se casó con una mujer, la madre de Ángel, que más adelante fue diagnosticada de TDAH, poco después de que lo fuera Ángel.

Cuando Ángel comenzó a mostrar signos de TDAH, sus padres tomaron la decisión de hacer todo lo posible por él, para estar seguros de que dispusiera de las mejores oportunidades.

Ángel fue diagnosticado. Se le recetó una medicación para el TDAH que fue ajustada varias veces, para asegurar que tomaba el mejor fármaco con la dosis óptima. Resultó que la dosis de Ángel era más suave que la que necesitaban muchos otros.

Pero espera, aún hay más

Ángel también recibió asesoramiento y los beneficios de tener un entrenador TDAH. Sus profesores y el director fueron informados de su TDAH, para que pudieran comprender como aprendía mejor Ángel y tomar decisiones para su educación que permitieran optimizar sus esfuerzos y sus éxitos.

Ahora, Bruno

Bruno tiene unos padres de clase media que trabajan duro, descansan de vez en cuando, tienen algunas dificultades y, en general, se las arreglan con sus altibajos.

Pero los padres de Bruno creían que el TDAH era algo de lo que avergonzarse. A pesar de que varios profesores de Bruno les sugirieron que pensaran en conseguir ayuda para Bruno, ellos prefirieron guardar esa información para sí mismos.

Al propio Bruno no le dijeron nunca que había muchas posibilidades de que tuviera TDAH. Pasó sus años escolares creyendo que le pasaba algo malo, algo pequeño pero importante.

La ansiedad también se puede transmitir

Como Bruno percibía la ansiedad de sus padres por su comportamiento y sus problemas escolares, aprendió a guardarse las cosas para sí. Ocultaba sus fallos de memoria lo mejor que podía, hacía los proyectos escolares a última hora y aunque solía aprobar, a menudo lo conseguía con dificultades.

La vida de Bruno estuvo también llena de ansiedad por sus dificultades para mantener todo organizado, sus sentimientos de haberse decepcionado a sí mismo y a otras personas y su incapacidad para centrarse, tanto en los pequeños detalles como en una visión general de su vida.

Bruno nunca aprendió a aceptarse a sí mismo, porque nunca tuvo un ejemplo de aceptación del que aprender.

Dos chicos…

Ángel y Bruno son ficticios. Pero si estuvieras eligiendo una vida para tu hijo con TDAH, ¿cuál elegirías, la de Ángel o la de Bruno?

Sí, yo también.

 

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3 respuestas a El TDAH, a la luz y a la sombra

  1. Psic. Laura Elena Milan dijo:

    ¡Felicidades por sus publicaciones¡. Es muy importante sensibilizar todos los beneficios del medicamento.

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  2. Como se puede ayudar a una amiga que tiene su hija de 8 años que le diagnosticaron tdah y el tratamiento no le da resultados y le piden en la escuela que la cambien. Es profesora parvularia y madre soltera.

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