TDAH: A mamá le gusta mantener la calma

mom is the word

Por fin he aprendido a no hacer un drama cuando mi hija con TDAH lo provoca.

Jennifer Gay Summers

Del blog Mom Is the Word escrito por Jennifer Gay Summers
Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu
Texto original en inglés

 ADDitude

Después de un largo día de colegio, Lee suele abrir la puerta del coche de un tirón y lanzar su mochila al interior. Después salta a su asiento y grita: “¡Vámonos! ¡Deprisa!” Así que, un lunes por la tarde, cuando se montó en silencio, con la mochila en su regazo, supe que algo andaba mal.

“¿Estás bien?”, le pregunté, mientras salíamos del aparcamiento.

Guardó silencio durante un minuto. Luego dijo: “No hagas un drama, ¿vale? Me han puesto un Suficiente en el examen de Ciencias. He tenido mucha suerte de sacar esa nota. Pensaba que me iban a suspender. Así que vamos a conformarnos con el Suficiente”.

¿No es fantástico que te lancen tus propias palabras? Cuando Lee se sentía frustrada y cedía a estallidos de emoción y actuaba de forma desproporcionada, yo solía decirle, “No hagas dramas”. Ahora ella me lo estaba devolviendo.

Sentí cómo subía la presión, mientras me venían a la mente las preguntas estúpidas de costumbre. “¿No te acordaste de estudiar anoche?” Por supuesto que no. Lee, como otros niños con TDAH, necesita recordatorios para refrescar su memoria de trabajo, y yo me había olvidado de proporcionárselo.

O “¿Cuántas veces te he dicho que saques la agenda de los deberes y mires si tienes algún examen?” Los niños con TDAH necesitan construir confianza en sí mismos, y esa pregunta es una forma segura de pisotearla.

O “¿En qué pensabas cuando jugabas con el ordenador en lugar de hacer los deberes?” Eso es lo que hacen los niños con TDAH: seguir sus impulsos, sobre todo cuando se hiperconcentran.

Ahora puedo parecer tranquila y relajada, pero muchas veces he reaccionado de una forma exagerada. Toqué fondo en tercer curso, cuando Lee se negó a hacer los deberes conmigo porque, como ella gritó: “¡Tú no tienes ni idea!”.

Grité como una niña de tres años y actué como tal. Saqué las viejas cartas de agradecimiento que había conservado de mis antiguos alumnos, cuando era profesora de Instituto. Me avergüenza decir que le leí todas y cada una de ellas para tratar de demostrarle que yo podía ayudarla con sus deberes. Terminamos llorando.

Con los años, aprendí a mantenerme firme cuando Lee tenía un arrebato de mal genio, a base de tranquilizarme y respirar profundamente. Lo que mejor me funcionaba era pensar sobre la conducta que había causado mi reacción. Eso me daba algo de tiempo para que mi tensión arterial bajara, mi corazón dejara de latir tan rápidamente y yo me sosegara.

Volviendo al coche, solté un suspiro y dije: “Lee, ¿has pensado en alguna estrategia para los próximos exámenes?”

“Sí, mamá. Me aseguraré de no volver a olvidarme ningún día de mirar mis deberes de Ciencias. Gracias por no ponerte furiosa”.

Sin que Lee se diera cuenta, la presión fue escapando lentamente de mis oídos.

 

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en TDAH en casa y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a TDAH: A mamá le gusta mantener la calma

  1. Maria Pilar Montañana Ortiz dijo:

    Necesito ayuda y no se donde ir, ni que decir, ni que hacer. Desesperada

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s