TDAH y sexo: irritabilidad y conducta idiota tras el orgasmo

Escrito por Gina Pera
Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu
Texto original en inglés

ADHD sex

¿Qué tienen en común estas tres actividades: hacer el amor, ir de compras y jugar a videojuegos? Respuesta: las tres pueden llevar los niveles de dopamina a un viaje salvaje en la montaña rusa, con efectos secundarios negativos que pueden durar semanas. Irritabilidad. Falta de concentración. Inquietud. Lo que se te ocurra. Sí, lo has entendido bien: el sexo, y concretamente los orgasmos, pueden volver cascarrabias a algunas personas con TDAH.

Lynn, cuyo marido tiene TDAH, explica así su experiencia:

Por supuesto que he observado este problema. Se lo he comentado a mi marido y él lo niega. Pero es como un reloj, al día siguiente actúa como un idiota. Y se pregunta por qué ya no estoy tan motivada como antes. ¿Tal vez porque siento que va a conllevar un castigo?

La explicación es simple: todo lo que sube tiene que bajar, y cae más abajo que antes.

Esto es, cuando realizamos estas actividades tan placenteras el cerebro se inunda de dopamina. Y cuando estas actividades se detienen, lo mismo ocurre con el flujo de dopamina. Por otra parte, esos picos de dopamina (durante actividades muy gratificantes) pueden acabar atenuando todo el sistema de la dopamina. Considera el esfuerzo del cerebro para mantener el equilibrio. El resultado es que se necesitan actividades aún más intensamente gratificantes para que la persona sienta placer de nuevo.

Piensa en las personas con TDAH que son ya “vulnerables a la dopamina”. Es fácil entender que inundar el cerebro con dopamina y luego restringir el flujo de dopamina prepara el camino al siguiente y previsible paso: irritabilidad e intensificación de los síntomas de TDAH. Este efecto puede durar varios días, si no semanas.

La explicación científica de esto es compleja, y aún está desarrollándose. Mi objetivo en este breve artículo es tan sólo subrayar la importancia de reconocer, al menos, este fenómeno neurobiológico. De esta forma, es menos probable que os haga sentir descolocados a ti o a tu pareja con TDAH -o lo atribuyáis a otras causas. Especialmente cuando se trata de sexo. Pronto volveremos sobre esto.

“Comenzar riendo, terminar llorando”

Cuando era pequeña, el padre de una amiga solía hacernos una advertencia que explica con palabras simples el fenómeno pico-valle de la dopamina:

“¿Comenzar riendo? ¡Acabar llorando! ”

Sólo ahora comprendo las implicaciones neurobiológicas. De niña, sólo sabía que solía tener razón: cuando en la pandilla del barrio estábamos más y más “revolucionados” con nuestras risas y juegos, al poco tiempo alguno estaba llorando. Y de eso se trata: se podía predecir que uno o dos niños serían los que llorarían o se enfadarían los primeros. ¿Por qué no los demás? ¿Diferentes cerebros, diferentes reacciones? Tal vez. Y podía haber una particular implicación para los niños con TDAH, entonces prácticamente desconocido, sobre todo en las formas menos severas.

Piensa en el “juguete de adulto” que son los videojuegos. Incluso después de que mi marido fuera diagnosticado de TDAH y comenzara el tratamiento médico, yo solía observar este fenómeno “alegre y después de mal genio” durante la temporada en se dedicó a jugar a videojuegos. Cuando dejaba de jugar, se comportaba durante horas como un imbécil– insoportable, exigente, irritable y dominante. A decir verdad, en aquella época él estaba siempre de mal humor, pero después de los videojuegos elevaba ese mal humor a nuevas cotas, lanzando aquella mirada fría.

Afortunadamente, me acabó creyendo cuando se lo dije con rotundidad; creo que también a él le asustaba el cambio. Su irritabilidad normal ya causaba bastantes problemas. Así que fuera con los videojuegos. Aquel paso no resolvió todos los problemas derivados del TDAH, pero al menos dejó de empeorarlos.

Depresión postcoital, o tristeza después del sexo

Pues a algunas personas les sucede algo similar con el sexo –al menos cuando llega al orgasmo. Existe incluso un término para ello: Depresión Postcoital (PCD, por sus siglas en inglés) o tristeza después del sexo. Ten en cuenta esto: la “tristeza” o “depresión” se manifiesta a veces como irritabilidad, sobre todo en hombres.

Este mismo fenómeno fue tema de conversación entre algunas amigas mías -todas casadas con personas con TDAH. Como dijo una de ellas: “Se podría pensar que mi marido sería más cariñoso conmigo después del sexo. ¡Qué va, lo que hace es portarse como un idiota, como si me castigara por practicar sexo con él!” Ni ella ni su marido se daban cuenta de que aquella conducta no era intencionada, sino neuroquímica.

Explico muchos de los problemas que causa el TDAH para una vida sexual satisfactoria en mi libro “¿Eres tú, soy yo o es el TDAH adulto?”. También escribí un artículo sobre el TDAH y el sexo que desató muchos comentarios interesantes. Unido a todos los demás problemas domésticos, esta especie de mutación de Dr. Hyde a Mr. Jekyll post-sexo puede suponer el tiro de gracia para la vida sexual de una pareja. Además, puede añadir una capa más a los resentimientos presentes en otras áreas.

La depresión postcoital no es un fenómeno nuevo. En realidad, está documentada desde hace siglos, existiendo ya una referencia del famoso médico griego Galeno, en torno al siglo I:

“Todo animal está triste después del coito, excepto el gallo y la mujer” (Post coitum omne animal triste est sive gallus et mulier).

Ahora sabemos que el fenómeno también afecta a las mujeres. Y también sabemos que la depresión postcoital no es algo universal. Del mismo modo que sólo unos pocos de la pandilla de mi barrio “terminaban llorando”, algunas personas experimentan más que otras la PCD, y algunas no notan prácticamente nada.

El filósofo del siglo XVII Spinoza escribió una descripción acertada:

Por lo que respecta al placer sensual, el ánimo queda tan absorto como si descansara en el goce de un bien, lo cual le impide totalmente pensar en otra cosa. Pero tras ese goce viene una gran tristeza que, aunque no impide pensar, perturba y embota la mente.”[1]

Con toda probabilidad, las causas de la tristeza/irritabilidad tras el sexo difieren en cada individuo. Pueden ser psicológicas (por ejemplo, las personas que experimentan PCD pueden sentir remordimiento por haber permitido que la lujuria les haya llevado a un acto sexual imprudente o, por el contrario, pueden experimentar un abrumador sentimiento de pérdida al terminar la sensación envolvente de unión) y físicas. Es en las físicas donde la ciencia empieza a arrojar algo de luz, descubriendo implicaciones específicas para las personas con TDAH.

El orgasmo como “chute de heroína”

Según describió un equipo de investigación en 2003 (Holstege et alt.), durante el orgasmo la inundación de dopamina en los circuitos cerebrales de la recompensa se asemeja a un “chute de heroína” al cerebro: desbordantes sentimientos de bienestar y placer. Y al igual que la heroína y otras drogas, su “retirada” puede suponer un problema. De ahí que las adicciones sexuales vayan de la mano de otras, indicando una falta de regulación en esta parte del cerebro.

Después de la inundación de dopamina que acompaña al orgasmo, los niveles de dopamina caen por debajo del nivel de partida, es decir, son menores que antes del orgasmo (es lo que se llama “rebote”). En esencia, es lo mismo que sucede en la abstinencia de drogas. Así que es muy posible que el sexo con orgasmo pueda intensificar los síntomas del TDAH en algunas personas, sobre todo si no están tomando medicación.

¿Puede ser que el orgasmo simultáneo a la eyaculación sea bueno para la especie, pero malo para el cerebro? Los biólogos evolucionistas sostienen que estamos “diseñados” para actuar de una manera que favorece la propagación de la especie, pero pone en peligro las relaciones íntimas armoniosas. En otras palabras, el sexo con orgasmo es una “victoria” para la reproducción, pero una “derrota” para las funciones cerebrales uniformes que realzan y estabilizan una relación.

Primer paso: Comprender la neurobiología

Vale la pena volver a insistir: no todo el mundo experimenta esta vulnerabilidad. Pero para aquellos a quienes les ocurre –y parece que las personas con TDAH son más propensas a ello- es importante reconocer que los comportamientos problemáticos después del sexo pueden tener una base biológica.

Una vez más, la PCD y otras reacciones post-sexuales no son nada nuevo. Se han observado en los seres humanos durante siglos. Una médico del siglo XIX promovió un remedio, quizá basándose en textos antiguos, llamado Karezza (del italiano carezza, “caricia”). La Dra. Alice Bunker Stockham buscaba objetivos sociales más amplios al definir Karezza, una práctica similar al sexo tántrico, pero sin sus referencias culturales.

Dicho en pocas palabras, es una forma de relación sexual sin orgasmo, centrada en la “fase meseta” del acto sexual. La práctica incluye actividades de vinculación emocional que – se dice – aumentan la oxitocina, la “hormona del vínculo”, promoviendo así la unión y los sentimientos amorosos. Se cree que, al evitarse el orgasmo, los niveles de dopamina permanecen más equilibrados.

¿Puede ser esto una técnica realista con la que experimentar, sobre todo si los síntomas del TDAH están llevando al caos en el resto de la vida? Probablemente no. Pero ofrece algo interesante sobre lo que pensar y que quizás valga la pena probar, especialmente si los síntomas del TDAH están tan controlados que se tienen la paciencia y la atención necesarias.

Una advertencia: Si lees algunos de los libros que hay publicados sobre este tema, es posible que te encuentres con un autor que afirma que el TDAH, en realidad, está causado por el sexo orgásmico. No hay ninguna evidencia que soporte esta afirmación. Mis discusiones con este autor, hace años, revelaron fuertes sentimientos anti-TDAH y anti-farmacéuticas, sin ningún otro argumento convincente.

Segundo paso: Contrarrestar el chorro de dopamina y el rebote

Algunos psiquiatras han tratado la PCD de sus pacientes con antidepresivos ISRS (Prozac, Besitran…). El medicamento puede atenuar la excitación sexual y retrasar el orgasmo (o minimizar su intensidad), pero también previene la depresión postcoital.

Algunas personas con TDAH que conozco refieren mayor satisfacción sexual desde que comenzaron a tomar fármacos estimulantes. Algunos conseguían prolongar el acto sexual, en lugar de lanzarse hacia la línea de meta; otros podían permanecer abrazados después, aumentando tal vez los niveles de oxitocina que se cree que ayuda a la vinculación afectiva y la relajación. Tal vez los estimulantes también ayudaban a mantener la dopamina más estable; en lugar de pasar de 0 a 60, tal vez iba de 30 a 60, o incluso más –una subida y un declive más suaves.

Para aprender más acerca de las ideas que contiene Karezza, puedes descargar el Método Karezza (en inglés) publicado en 1931 por J. William Lloyd, un “anarquista individualista” nacido en 1857. Este es el último párrafo de su libro:

En resumen: quienes defienden el orgasmo son sinceros, pero se equivocan. Su error es que es una doctrina de los fuertes, sólo para los fuertes. Igual que un rico puede derrochar dinero durante un tiempo sin empobrecerse, un hombre rico en tiroxina y adrenalina puede derrocharlas en orgasmos durante un tiempo sin empeorar. Y el método impartido por la Escuela del orgasmo, lo que hace es crear una necesidad, por congestión, de orgasmo, que debe producirse para evitar consecuencias negativas. Pero para un hombre débil, seguir su consejo es muy peligroso y conduce a una crisis nerviosa, mientras que mi método le hace desarrollarse. Que los orgasmos debilitan es algo fácil de demostrar. Igual que acudimos a las compañías de seguros de vida para obtener datos reales sobre el alcohol, si buscamos datos sobre el orgasmo acudiremos a los criadores de ganado. Los negocios no tienen sentimientos ni prejuicios. Cualquier ganadero le dirá que permitir a un semental aparearse demasiadas veces, o con demasiada frecuencia, significa quitarle energía.

[1] Baruch Spinoza: “Tratado de la reforma del entendimiento”, traducción de Atilano Domínguez. Madrid, Alianza, 1988, Vol.1, pag.77 (N. de la T.)

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Una respuesta a TDAH y sexo: irritabilidad y conducta idiota tras el orgasmo

  1. Reblogueó esto en mariaelena711y comentado:
    Sin comentarios!!

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