¿Odias hablar por teléfono?

Terry Matlen
Escrito por Terry Matlen
Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu
Texto original en inglés

Riiiing. Riiiing. La mayoría de la gente acepta este sonido como algo cotidiano, coge el teléfono y charla con un amigo, un pariente, consultorio médico o quien sea. Lo único que les molesta es que suene el teléfono mientras están comiendo o durante una comida o si al otro lado hay un robot que pretende que le contrates para limpiarte la moqueta.

Así como algunas personas tienen una reacción adversa ante la comida en mal estado, ciertos medicamentos, los parientes molestos o los perros que no paran de ladrar, yo me pongo enferma cuando suena el teléfono, y es todavía peor cuando la llamada es para mí: sufro una reacción adversa al instante. No porque yo no quiera a mi familia y a mis amigos, sino porque mi TDA hace difícil mantener una conversación por teléfono… y eso me produce una enorme frustración. ¿A ti también?

Es normal que esto te resulte difícil si tienes TDA. He aquí el por qué:

Las personas con TDA

Odiamos que nos interrumpan cuando estamos en modo hiperfoco y tener que dejar esa interesante actividad en que estábamos enfrascados antes de que sonase el teléfono.

Odiamos que nos interrumpan cuando no estamos en modo hiperfoco y por fin nos hemos obligado a hacer algo como pagar facturas atrasadas. Distraernos en momentos así es como arrojarnos a la vía del tren.

Aborrecemos hablar por hablar. Mientras oímos hablar de esto y lo otro, nuestra mente va kilómetros por delante, esperando que acabe de una vez la historia para ahorrarnos todos esos detalles. Poco se imagina la persona que nos llama que decimos “sí”, “ya” y “bien” sólo por disimular, mientras estamos pensando en algún invento, planeando las vacaciones o simplemente dejando volar nuestra mente hacia algo mucho más apasionante y exótico que los cotilleos sobre la operación de cataratas de la tía Gussie.

Interrumpimos por temor a olvidar lo que íbamos a decir. Entonces parecemos unos maleducados. Y nos sentimos mal.

No conseguimos filtrar los ruidos superfluos, como las tripas del gato rugiendo de hambre. O el goteo de un grifo dos pisos más abajo, haciendo que sea difícil y frustrante concentrarnos en la llamada. Por supuesto, nadie más que nosotros puede oír eso.

Nos cuesta seguir las palabras que dicen al otro lado cuando no hay pistas visuales (si no vemos los labios, no oímos las palabras). Y Dios se apiade de nosotros si quien habla tiene acento. Cuando eso pasa, me resulta imposible seguir la conversación.

¿Y tú? ¿Notas cómo se tensan tus mandíbulas cuando suena el teléfono? ¿Cómo te las arreglas cuando te llama alguien a quien aprecias? ¿Cómo consigues evitar que tu mente se evada?

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Una respuesta a ¿Odias hablar por teléfono?

  1. Mar dijo:

    Jajaja justo en la diana, no podría explicar mejor lo que me sucede cuando suena el teléfono.
    Que le vamos a hacer puro TDAH.

    Me gusta

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