TDAH: “No me digas cómo tengo que educar a mi hijo”

Carol Brady

Escrito por Carol Brady, Ph.D.
Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu
Texto original en inglés

ADDitude

¿Te dan tus familiares consejos que no has pedido sobre cómo educar a tus hijos en las reuniones familiares? Usa estas técnicas para evitar desacuerdos sobre el comportamiento de tu hijo con TDAH.

“Nadie comprende de verdad lo que pasamos con nuestros hijos” se quejaba la madre de un niño diagnosticado hace poco de Trastorno de Déficit de Atención (TDAH), hablando de esos incidentes, como rabietas o impulsos agresivos, que amargan las reuniones familiares. Le entendí perfectamente.

Los viajes para visitar a abuelos o tíos que viven lejos pueden ser una gran experiencia de aprendizaje y dar a los niños un concepto más amplio de la familia. Pero cuando esos familiares no comprenden toda la dedicación y la planificación que implica educar a un niño diferente en su desarrollo y que requiere “mucho mantenimiento”, pueden creer que la conducta de vuestro hijo se debe a que sus padres –o sea, vosotros- lo han malcriado.

Esta creencia se expresa en comentarios como “Le consentís demasiado” o “Si estuviera conmigo una semana, aprendería a obedecer”.

¿Suelen darte tus familiares consejos sobre cómo educar a tu hijo? Si es así, puedes agobiarte al pensar en la próxima reunión familiar. “Siempre creo que mi hermana está juzgando mi forma de educar y, cuando Jake comienza a moverse, reacciono de forma exagerada” confesaba una madre.

Disfrutar de las visitas a la familia

Si enseñáis a vuestros amigos o parientes algunas estrategias que aplicáis en casa, tanto vosotros como vuestro hijo podéis ahorraros malas experiencias y críticas. Probad algunas de las siguientes para evitar problemas:

“Volved a presentarle” antes de la visita.

Los niños con TDAH se agobian cuando hay muchas novedades y caras nuevas –y los primos que ven sólo un par de veces al año son “nuevos”. Ponedle al día de las novedades de los familiares e intercambiad con ellos fotos antes de la visita.

“Esta es tu prima Ann con su nuevo gatito, y este es un dibujo que hizo ella.” Familiarizarse con los parientes hará que vuestra hija se sienta más segura y cómoda con la visita ya antes de empezar el viaje.

Aconsejad por anticipado.

Vosotros sabéis lo que funciona con vuestro hijo; hacérselo saber a la familia evitará muchos berrinches. “A Sue le cuesta permanecer sentada a la mesa, pero si le dejamos estar de pie junto a la silla se encuentra más a gusto.” O, “Cuando Max se entusiasma demasiado, solemos dejarle que vaya solo a tranquilizarse con un juego o un libro.”

Preparad a vuestro hijo.

Los niños con TDAH se sienten mejor cuando saben exactamente lo que pueden esperar de una situación. Antes de empezar el viaje, explicadle el motivo del viaje (una celebración, un cumpleaños, una boda), quién estará presente y cuánto tiempo durará. Buscad juntos soluciones a los posibles problemas. “Sabes que a tu primo le gusta ser él el que manda cuando vamos a su casa. ¿Qué le puedes decir si quiere que juguéis a algo que no te gusta?”.

Ideas especiales para acontecimientos especiales.

Las bodas, las reuniones familiares o las graduaciones pueden ser experiencias que vuestro hijo disfrutará y recordará, pero las multitudes sobreexcitan a cualquier niño. Marcad los límites con los familiares. “Sé que quieres que John lleve los anillos en tu boda, pero no creo que se sienta capaz de hacerlo en ese momento. En lugar de eso, ¿por qué no nos encargamos él y yo de repartir los programas de mano a quienes van llegando?”

Planead actividades entretenidas.

Llevad un montón de diversiones que conozca (sus DVD favoritos, juguetes y libros). Decidle que, si necesita centrarse, puede ir a estar solo un rato.

Supervisad por turnos.

Si vais a estar con familiares a los que no habéis visto en mucho tiempo, es fácil que os despistéis. Si a tu hija le viene bien ser supervisada de cerca, deberéis establecer turnos en la pareja para vigilar.

Tal vez un familiar con una relación especial con tu hija estaría encantado de encargarse de ella. Basta con decirle “Lisa está deseando estar contigo en la fiesta. Seguro que le encantaría que pases un rato tranquilamente con ella”.

Tened un “plan de escape”.

Fijaos en las “señales” de que vuestro hijo está demasiado cansado, hambriento o nervioso para controlarse. Puede ser útil tener un “plan de escape” para acortar la despedida; avisad a la familia de esta posibilidad: “Puede que tengamos que irnos antes de tiempo, pero volveremos a visitaros pronto.”

Acotad un tiempo de descanso.

Los viajes largos salen mejor si os alojáis en un hotel, no en casa de tus parientes. A algunos puede molestarles o incluso ofenderles que se lo planteéis, pero explicadles que un lugar con menos intensidad y emociones puede significar que todos durmáis mejor. También puede veniros bien tener un tiempo de descanso en un hotel, para no sentiros constantemente “en escena”.

Al final, vuestros esfuerzos valdrán la pena. Como dijo la madre preocupada después de regresar de visitar a su familia: “No tenía mucha fe al principio en mi familia, pero consiguieron mirar más allá de las diferencias y llegar a conocer a ese niño encantador al que tanto queremos.”

Hablar con la familia sobre el TDAH.

Los parientes que viven cerca pueden servir de apoyo, echarte una mano o ayudar a que, de vez en cuando, te reorganices. Para los niños con TDAH es bueno contar con otros adultos, además de sus padres.

Pero antes de aceptar el ofrecimiento de una tía que vive en la otra punta de la ciudad para quedarse una semana con los niños, asegúrate de que ese ofrecimiento va en serio y es razonable. Los abuelos muy mayores o con problemas físicos pueden tener la mejor voluntad, pero quizá no la paciencia o la resistencia para soportar visitas largas.

Explica cómo influye el TDAH en la conducta del niño. Los detalles varían en cada caso, pero hay cosas en común: muy activos, se frustran con facilidad, se aferran a una actividad o idea, reaccionan exageradamente a los estímulos y necesitan más vigilancia de los adultos. Si tu familiar lo desea, puedes facilitarte textos breves y completos.

Dale una alternativa si la situación se va de las manos. “A veces Claire se irrita demasiado para conseguir calmarse sola. Puedo venir a buscarla si no es capaz de controlarse.” Una familia con la que trabajé tenía que ir de viaje, dejando a su hijo con los tíos. Quedaron en tener una canguro “localizada” en caso de emergencia.

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8 respuestas a TDAH: “No me digas cómo tengo que educar a mi hijo”

  1. javier rivera rubio dijo:

    Excelentes konsejos. Grasias x publicarlos

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  2. Susana dijo:

    EStoy de acuerdo, muchas gracias.

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  3. marisa dijo:

    muy interesante el texto nos va a servir muchisimo gracias

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  4. CARMEN dijo:

    Totalmente de acuerdo con lo que he leido, a mi tambien me han dicho QUE CONSENTIDO ESTA,y muchas cosas mas. La verdad es que quien no tiene estos chavales es dificil hacerlos entender esto.

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  6. juanita fierro lopez dijo:

    Gracias por su consejo.Solo las que tenemos estos niños sabemos q sentimos ante los consejos de familia

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  7. Isa Isabel dijo:

    Que cierto es todos los comentarios,a pesar de que la familia es muy importante,a veces no entienden la manera de comportarse de estos niños,y lo mas gordo es que en vez de pensar que tienen un problema realmente,a lo que se dedican es a criticar la educación que les damos.Me río yo de esta gente,a pesar de mi dolor por no sentirnos apoyados como devieramos.En fín supongo que nó podemos controlarlo todo ¿verdad?-Pero un poquito de comprensión no nos vendría mal,puesto que nosotros a diferencia de los niños ,nos damos cuenta de todo y nos duele mucho,ësto no lo hemos elegido nosotros y mucho menos los niños.Gracias.

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  8. MARIA JOSE dijo:

    cuanta razon en todo el articulo!!! cuantas criticas sufridas, ponernos en duda de si somos o no buenos padres, buenos educadores, etccc. nadie deberia juzgar aquello que no conoce pero en fin asi somos todos. yo despues de ocho años batallando hace algun tiempo que di con la clave: hacer oidos sordos, no escuchar las criticas, o decir que si ,si; que nada de los demas me influfa y me da igual lo que la gente opine de como educo a mis hijos, lo que realmente me importa es aquello que queda detras de mi puerta y del resultado que voy viendo al paso del tiempo, porque eso si que os puedo decir, todo lo que sembremos con ellos no tienen un resultado a corto plazo sino mas bien a largo plazo, poniendo mucha dedicacion y paciencia. un beso a todos los papis

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