Prepara a tu hijo con TDAH para la Universidad. Primera parte.

El exceso de distracciones y la falta de disciplina hacen descarrilar a muchos estudiantes con TDAH. Ayuda a tu hijo a prepararse para su primer año de Universidad.

Escrito por Lois Gilman
Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu
Texto original en inglés

ADDitude

Nota previa:
Algunas de las estructuras de apoyo que se mencionan en este artículo corresponden al sistema universitario de Estados Unidos.
No me consta que en la Universidad española haya estructuras similares, lo que ya es motivo de reflexión.
En todo caso, creo que el artículo, en su conjunto, tiene el suficiente interés para traducirlo y  publicarlo. Espero que estéis de acuerdo.

Dra. Elena Díaz de Guereñu

Diferencias entre el bachillerato y la universidad

Ambiente doméstico
Bachillerato: casa tranquila, control de los padres
Universidad: residencia ruidosa, escaso control.

Clases
Bachillerato: las clases suelen durar de 45 a 50 minutos.
Universidad: no es raro que haya unas pocas clases de hasta tres horas, repartidas a lo largo de la semana

Rutina
Bachillerato: el horario no suele cambiar a lo largo de la semana.
Universidad: las clases empiezan unos días más temprano y otros, más tarde.

Control
Bachillerato: los padres revisan el progreso de los alumnos, y los profesores están en contacto con ellos
Universidad: los profesores no se dedican a controlar

Deberes
Bachillerato: se revisan los deberes con frecuencia
Universidad: los trabajos a largo plazo y los exámenes determinan las notas.

Poco antes de ingresar en la Facultad de Artes Tisch, de la Universidad de Nueva York, hace cuatro años, Aaron Wolf fue diagnosticado de TDAH. Al principio, no hizo mucho caso. Pero pronto empezó a sufrir lo que llama “sobrecarga mental.” “En la universidad tienes que atender a un montón de cosas diferentes”, dice Wolf, que se graduó el pasado mayo. “Hacer tus trabajos, pagar tus facturas, hacer la colada. Es todo un reto.”

Los expertos en salud y los asesores universitarios están de acuerdo: la Universidad supone un cambio radical respecto al Bachillerato. Para un adolescente con TDAH, entrar en este complicado ambiente académico y social significa dejar atrás las rutinas y los apoyos con los que ha contado hasta ahora.

En el estructurado universo del bachillerato, los estudiantes tienen una interacción constante con sus profesores y reciben ayuda práctica en casa. Los recordatorios para que hagan los deberes, coman, tomen la medicación –incluso hagan ejercicio– forman parte del día a día.

La vida universitaria supone un enorme contraste: tienen un puñado de clases repartidas a lo largo de la semana, y no hay padres ni maestros para supervisar los deberes. Suelen darse plazos largos para los trabajos, y los resultados de los exámenes determinan las notas finales. Y hay infinidad de tiempo libre. “El abismo es mayor de lo que muchos creen”, dice Ross Pollack, director del Centro de Recursos Especializados y Coordinador de la ADA (American with Disabilities Act – Ley para Americanos con Discapacidades) en el Manhattan College, de Riverdale (Nueva York).

Tu hijo no va a dar este monumental salto él solo. Tú también debes prepararte para pasar, de educar a un alumno de bachillerato, a entrenar a un novato universitario. Y las reglas del juego son nuevas. Tu trabajo ya no consiste en convencer a tu hijo de que se levante o estudie; tu nuevo papel es motivarle –y darle autonomía personal– para que lo haga él solo.

La mayoría de novatos universitarios hace un curso intensivo de autosuficiencia al comenzar el curso, en otoño. Pero un estudiante con TDAH debe conseguir esta independencia de manera suave y gradual. Por ello, la preparación universitaria tiene que empezar desde ahora. “La universidad es cara y, si va mal, es un asunto serio”, dice Pollack. En lugar de esperar a que tu hijo se golpee de cabeza contra el muro académico, dedicad el verano a prepararos para los cambios de vuestras vidas –las de todos.

Organiza la ayuda

Quizás la mayor diferencia entre el bachillerato y la universidad, para un estudiante con TDAH, es que en aquel, el gobierno federal le echa una mano. La Ley de Educación para Personas con Discapacidades (IDEA) hace responsable al colegio o instituto de identificar a los estudiantes con problemas de aprendizaje y prestarles los servicios que necesitan. En la universidad, no hay semejantes lujos. Si bien se solicita a las universidades que hagan “adaptaciones razonables” para los estudiantes con problemas de aprendizaje, aquellas no están obligadas a identificar a dichos estudiantes o a proporcionarles servicios de diagnóstico. Depende del estudiante poner en conocimiento de la facultad su discapacidad –y solicitar ayuda.

Se puede empezar por el despacho de Servicios de Apoyo para la Discapacidad, un centro de servicio que ayuda a organizar las adaptaciones de aprendizaje en cada facultad. Cuando Aaron Wolf se encontró en dificultades en la Universidad de Nueva York, se dirigió al Centro Henry y Lucy Moses para Estudiantes con Discapacidad, en busca de ayuda. “La universidad es diferente del bachillerato, y yo no estaba preparado”, dice Wolf. “Me di cuenta que las cosas no marchaban, y de que necesitaba que alguien me ayudase.”

Todas las universidades disponen de estos servicios de apoyo, aunque su funcionamiento varía. Algunas facultades ofrecen programas estructurados, mientras que otras designan un especialista en aprendizaje para asesorar a los estudiantes. Puede que hayáis visitado estos servicios en varias facultades, durante el proceso de admisión. Ahora es el momento de ponerse de nuevo en contacto con ellos. “Los estudiantes deben presentarse de inmediato ante los servicios de apoyo a la discapacidad, y enterarse de lo que exige la universidad para utilizar esos recursos”, dice Lisa Weyandt, Ph.D., profesora de Psicología en la Universidad Central de Washington en Ellensburg (Washington) que ha escrito sobre universitarios con TDAH. “No supongas que es como en bachillerato.”

Este verano, visita el centro de servicios de apoyo a LD[1] con tu hijo, y concierta una reunión con el responsable y el asesor académico de tu hijo. Llévales las evaluaciones recientes (de los últimos tres años) que documentan el TDAH de tu hijo, y comprueba que incluyen recomendaciones específicas sobre las adaptaciones que va a necesitar. Hablad de la carga académica ideal para un estudiante de primer año con TDAH. Hay estudiantes que, con sólo 12 créditos, son considerados con dedicación completa, si bien no todos los expertos están de acuerdo en que un horario de clases reducido sea lo mejor para el primer año. Pregunta de qué adaptaciones se dispone –y cómo las organizará el personal de apoyo a LD.


[1] LD: “Learning Disabilities” – Problemas de Aprendizaje (N. de la T.)

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Una respuesta a Prepara a tu hijo con TDAH para la Universidad. Primera parte.

  1. Estupenda entrada, mi hijo pequeño si todo va bien este será su próximo salto, tenemos la experiencia de su hermano pero como cada uno es diferente, le voy a reenviar este articulo para que lo vaya teniendo en cuenta, no es lo mismo que se lo diga su madre que, lo lea él mismo en un bloc serio como el tuyo. Un abrazo Elena.

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