TDAH: Intervenciones sobre la alimentación

Publicado en el National Resource Center on ADHD un programa de CHADD (Children and Adults with Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder)

Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu

Texto original en inglés

Una dieta saludable y equilibrada es básica para una vida sana feliz y. Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC – Centers For Disease Control and Prevention), alimentarse bien ayuda a reducir el riesgo de padecer muchas enfermedades crónicas, entre ellas afecciones cardiacas. El ejercicio y la actividad física también se recomiendan como parte de un estilo de vida sano.

Es importante controlar, tanto el tipo de alimentos que comemos, como la cantidad de calorías. El consumo de calorías superior a lo consumido supondrá un aumento de peso, mientras que una ingestión demasiado baja de calorías ocasionará pérdida de peso. El CDC afirma que se debe buscar el equilibrio entre la ingestión y el gasto de calorías.

Al igual que el CDC, el Departamento de Salud y Servicios a las Personas (HHS – Department of Health and Human Services) promueve una dieta saludable y ejercicio físico. Cada cinco años, el HHS publica las “Dietary Guidelines” (“Pautas de Alimentación”) para educar al público en torno a la buena alimentación. El CDC recomienda seguir estas pautas.

Estas incluyen varias recomendaciones, entre ellas la necesidad de tomar comidas y líquidos ricos en nutrientes de los grupos alimenticios básicos, así como de limitar las grasas trans- y saturadas, el colesterol, los azucares añadidos, la sal y el alcohol. Además, las pautas animan a aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y productos lácteos.

Para más información sobre la buena nutrición, puede visitar la página del CDC “Nutrition for Everyone” en:http://www.cdc.gov/nutrition/everyone/index.html (en inglés). El informe de las Pautas de Alimentación del HHS se encuentra en:http://www.health.gov/dietaryguidelines (en inglés).

En lo que se refiere al TDAH, hay dos clases de intervenciones dietéticas: la primera se basa en el concepto de eliminación de uno o varios alimentos de la dieta, y la segunda, en la adición o suplemento de la dieta con algunos suplementos nutritivos o alimentos que se cree que faltan.

Dietas de Eliminación

La dieta de eliminación más publicitada es la Dieta Feingold.[1] Esta dieta se basa en la teoría de que muchos niños son sensibles a los salicilatos y a los colorantes, potenciadores de sabor y conservantes artificiales, y que la eliminación de esas sustancias dañinas de la dieta puede mejorar los problemas de aprendizaje y de conducta, incluido el TDAH. A pesar de unos pocos estudios favorables, la mayoría de los estudios son contrarios a esta hipótesis.[2] Al menos ocho estudios, entre 1982 y 1997, han concluido que las dietas de eliminación sólo son válidas para un pequeño grupo de niños con “sensibilidad a los alimentos”. [3] Aunque no se ha establecido empíricamente el porcentaje de niños con TDAH que tiene sensibilidad alimentaria, los expertos creen que dicho porcentaje es pequeño.[4] [5] [6] Los padres preocupados por la sensibilidad alimentaria deben llevar a sus hijos al médico para examinar posibles alergias alimentarias.

La investigación también han demostrado que la simple eliminación del azúcar o de los dulces no afecta los síntomas del TDAH, pese a unos pocos informes alentadores.[7] [8]

Complementos nutricionales

El aporte de complementos nutricionales es lo opuesto a las dietas de eliminación. Mientras que éstas parten de que un alimento no es saludable y debe ser eliminado de la dieta, el aporte complementario se basa en la suposición de que hay algo que falta en la dieta y, por tanto, debería agregarse. Los padres preocupados por una posible falta de nutrientes deben pedir al médico que examine a sus hijos.

La Agencia para Medicamentos y Alimentos (FDA – Food and Drug Administration) regula la venta de medicamentos con receta, pero no los ingredientes o con los beneficios proclamados por los fabricantes de complementos alimentarios. Puede visitar el sitio web de la FDA (www.fda.gov) para informarse acerca de la normativa vigente. Además de la falta de regulación, la FDA ha advertido a los consumidores sobre los complementos dietéticos “fraudulentos” que dicen servir para determinados objetivos, pero pueden tener ingredientes nocivos. En marzo de 2011, la FDA publicó una advertencia a los consumidores sobre estos productos potencialmente peligrosos.

El TDAH es un trastorno cerebral de carácter químico, en el que los neurotransmisores no funcionan como deberían. Las membranas de las células nerviosas están compuestas de fosfolípidos que contienen grandes cantidades de ácidos grasos poliinsaturados (omega-3 y omega-6). Se han llevado a cabo algunos estudios para examinar el impacto de la deficiencia de los omega-3 y omega-6 y la posible incidencia del aporte de ácidos grasos complementarios. Sin embargo, aún se necesitan más estudios.[9]

Hace poco, han entrado en el mercado organizaciones que promueven exclusivamente los complementos gliconutricionales, publicitando ampliamente sus productos. Los complementos gliconutricionales contienen sacáridos básicos necesarios para la comunicación celular y la formación de glicoproteínas y glicolípidos. Entre los sacáridos se encuentran la glucosa, la galactosa, la manosa, el ácido N-acetilneuramínico, la fucosa, la N-acetilgalactosamina, y la xilosa. Dos pequeños estudios mostraron una reducción de los síntomas de inatención e hiperactividad tras un programa de complementos gliconutricionales [10] [11] pero un tercer estudio no halló ningún impacto.[12]

Las siguientes conclusiones relacionadas con varios complementos se basan en una revisión exhaustiva de las publicaciones científicas:[13]

1. Los tratamientos con complementos sobre los que “no hay evidencias a favor ni en contra de su eficacia en estudios controlados y definitivos”, incluyen los complementos de ácidos grasos esenciales, aportes gliconutricionales, cantidad diaria recomendada (CDR) de vitaminas, sobredosis de una sola vitamina, y productos deherboristería.

2. Se ha demostrado que la sobredosis de multivitaminas (a diferencia de la CDR de multivitaminas) es probablemente ineficaz o incluso peligrosa”, y “no sólo han fracasado al tratar de demostrar beneficios en estudios controlados, sino que provocan un leve riesgo de hepatotoxicidad y de neuropatía periférica”.

3. “Para los niños con deficiencias demostradas de cualquier nutriente (por ejemplo, cinc, hierro, magnesio, vitaminas), la corrección de esa deficiencia es el tratamiento lógico de primera línea. Aún no está claro qué proporción de niños tiene tal deficiencia nutricional”. No se ha demostrado que dicha deficiencia, sin otros síntomas, sea causa del TDAH.

4. El aporte complementario de aminoácidos no parece ser “una vía que merezca mayor exploración”.

5. “No existen datos sistemáticos con respecto a la eficacia del hypericum, Gingko biloba, Calmplex, Defendol, o Pycnogenol sobre el TDA/H”..


[1] Feingold, B.F. (1975). Why your child is hyperactive. New York: Random House

[2] Arnold, L.E. (2002). Treatment Alternatives for Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder. In P.J. Jensen, & J. Cooper (Eds.),Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: State of the Science and Best Practices. Kingston, NJ: Civic Research Institute.

[3] ibid

[4] ibid

[5] Wender, E.J. (1986). The food additive-free diet in the treatment of behavior disorders: A reviewJournal of Developmental and Behavioral Pediatrics, 7, 735-42.

[6] Baumgaertel, A. (1999). Alternative and controversial treatments for attention-deficit/hyperactivity disorderPediatric Clinics of North America, 46, 977-992.

[7] Arnold, L.E. (2002). Treatment Alternatives for Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder. In P.J. Jensen, & J. Cooper (Eds.),Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: State of the Science and Best Practices. Kingston, NJ: Civic Research Institute.

[8] Wolraich, M.L., Lindgren, S.D., Stumbo, P.J., Stegink, L.D., Appelbaum, M.I., & Kiritsy, M.C. (1994). Effects of diet high in sucrose or aspartame on the behavior and cognitive performance of children. New England Journal of Medicine, 330, 301-307.

[9] Arnold, L.E. (2002). Treatment Alternatives for Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder. In P.J. Jensen, & J. Cooper (Eds.),Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: State of the Science and Best Practices. Kingston, NJ: Civic Research Institute.

[10] Dykman, K.D., & Dykman, R.A. (1998). Effect of nutritional supplements on attentional-deficit hyperactivity disorder. Integrative Physiological and Behavioral Science, 33, 49-60.

[11] Dykman, K.D., & McKinley, R. (1997). Effect of glyconutritionals on the severity of ADHDProceedings of the Fisher Institute for Medical Research, 1, 24-25.

[12] Arnold, L.E. (2002). Treatment Alternatives for Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder. In P.J. Jensen, & J. Cooper (Eds.),Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: State of the Science and Best Practices. Kingston, NJ: Civic Research Institute.

[13] ibid

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