Lo que los padres deben saber sobre la medicación para el TDAH

Escrito por MARGARITA TARTAKOVSKY, M.S.  Editora Asociada de PsychCentral

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Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu

Texto original en inglés

“La medicación para el TDAH convierte a los niños en zombies obedientes.”

“Sólo se recetan para hacer más fácil el trabajo de los padres.”

“Aumentan el riesgo de caer en el consumo de drogas”.

“Cambian la personalidad de los niños.”

Estos son sólo algunos de los muchos mitos que circulan sobre el tratamiento del TDAH con medicamentos. Sin duda, estas falsas ideas dejan a los padres confusos y abrumados sobre la mejor manera de tratar la enfermedad de su hijo.

“La medicación no es la panacea, pero puede ser muy útil”, afirma el Dr. Marcos Bertin, Pediatra Especialista en Desarrollo Conductual y autor del libro  “The Family ADHD Solution”.

El Dr. Bertin escribe en su libro: “Lo que la medicación para el TDAH ofrece realmente a los niños es una capacidad que les falta y que la mayoría de sus compañeros ya tiene: la capacidad de autorregulación” En concreto, según el Dr. Bertin, los medicamentos pueden mejorar síntomas como la falta de concentración, la distracción, la impulsividad y la sensibilidad emocional.

Los estimulantes, por ejemplo, actúan sobre una parte del cerebro poco activa, aumentando su capacidad de respuesta; esto permite a los niños auto-controlarse. “La baja actividad de los lóbulos frontales perturba muchos procesos de desarrollo en todo el cerebro y puede limitar cualquier tipo de aprendizaje, desde las habilidades en el juego o la lectura, hasta atarse los zapatos”, escribe Bertin en su libro.

“Los medicamentos, sin embargo, hacen que su  funcionamiento sea el adecuado durante largos períodos de tiempo; las capacidades persisten incluso después de haber abandonado la medicación”, escribe. “Ayudan a concentrarse lo suficiente para aprender a leer o entender operaciones matemáticas, o incluso para resolver de otra forma determinadas situaciones sociales, incluso si los síntomas del TDAH vuelven durante los períodos sin medicación”.

A continuación, Bertin ofrece algunas ideas y consejos para los padres que están decidiendo sobre la medicación para el TDAH de su hijo.

1. Sopesar beneficios y riesgos.

El Dr. Bertin hace hincapié en la importancia de sopesar los beneficios y los posibles efectos secundarios del tratamiento del TDAH, frente a las consecuencias de la falta de tratamiento.

El TDAH tiene un origen neurológico. Vivir con TDAH es como “librar una batalla continua con el cerebro”. Más adelante, explica: “Superar las distracciones y los despistes y mantenerte al día en todos los aspectos de tu vida puede exigir un esfuerzo agotador.”

Un TDAH no tratado puede tener diversas consecuencias negativas. Los niños con TDAH tienen un mayor riesgo de fracaso escolar, de lesiones físicas y de relaciones conflictivas con sus padres y sus compañeros. Los adolescentes tienen un mayor riesgo de drogadicción y de inicio precoz en el consumo de alcohol y en las relaciones sexuales.

2. Valorar la gravedad de la situación.

El Dr. Bertin sugiere que los padres se pregunten ¿Cómo de grave es la situación? Por ejemplo, “En los adolescentes, la decisión sobre seguir adelante con el tratamiento puede depender de cómo les vaya. “Si no estáis en plena crisis, podéis optar por ir paso a paso” Podéis comenzar con intervenciones educativas y terapias conductuales antes de optar por la medicación, sin llegar a descartar esta posibilidad. “Revisad la situación con vuestros hijos cada pocos meses para aseguraros de que progresan correctamente.”

3. Comprender que encontrar la medicación adecuada es un proceso.

Por desgracia, los médicos no pueden saber quién va a responder mejor a qué medicación. Por eso, encontrar la medicación adecuada para vuestro hijo requiere “prueba y error” – y paciencia por vuestra parte.

En algunos niños, la primera opción funciona bien. Pero lo habitual es que los médicos cambien la dosis o la medicación hasta encontrar la mejor. De hecho, “Las mejores respuestas a la búsqueda vienen a menudo de comparaciones semanales de diferentes medicamentos y dosis”, dice Bertin.

Así que si vuestro hijo padece efectos secundarios o sólo experimenta una leve mejoría con un estimulante, no paréis ahí. Puede que la siguiente medicación (o la nueva dosis) funcione mejor y no produzca efectos secundarios.

Los estimulantes hacen efecto el mismo día en que se toman, por lo que podéis saber inmediatamente si el medicamento funciona y si produce efectos secundarios. Como dice Bertin: “Lo que ves es lo que obtienes”. La única excepción es que algunos efectos secundarios leves desaparecen al poco tiempo.

“Es mejor esperar varios días, hasta una semana, antes de cambiar de medicación; así tendréis una visión más clara de cómo le sienta al niño”. Sin embargo, si aparecen efectos secundarios significativos o “si el niño no actúa como él es, cambiad de medicación antes”, dice Bertin.

Por ejemplo, obedecer como un zombi no es un objetivo del tratamiento; puede tratarse de un efecto secundario que requerirá, bien un ajuste de la dosis, bien un cambio de medicamento. “El objetivo es que se sienta, de manera constante, lo mejor posible consigo mismo respecto a los síntomas de TDAH y, a ser posible, sin ningún efecto secundario”

En pocas palabras, “Si no os gusta lo que veis, vuestro hijo no tiene que tomar esa medicación”.

4. Anotar los síntomas y los efectos secundarios.

Anotar los síntomas de vuestro hijo, así como los efectos secundarios que observéis, os ayudará a controlar su progreso y a observar sus pautas de conducta, y os proporcionará información muy valiosa para vuestra próxima cita con el médico.

Por ejemplo, podéis utilizar una hoja de papel dividida en dos columnas: una de ellas para los síntomas que mejoran y la otra para los efectos secundarios. “Si notáis beneficios, los efectos secundarios no tienen por qué presentarse con una medicación diferente”. Hay también escalas (Swan, Snap) que pueden ayudaros a seguir el comportamiento de vuestros hijos.

5. Encontrar un médico que siga de cerca a vuestro hijo.

Encontrar la medicación adecuada para vuestro hijo requiere un ajuste cuidadoso y continuo. Por eso, es importante trabajar con un médico que siga de cerca a vuestro hijo. Vuestro médico debe tener también un conocimiento profundo del TDAH y de las diferentes opciones de tratamiento.

6. Prestar atención a los horarios.

Los estimulantes tienen su máxima eficacia entre los 30 y los 90 minutos después de la toma; sus efectos duran entre cuatro y doce horas. Para sacar el máximo partido de la medicación, lo mejor es programar los deberes y otras tareas difíciles de acuerdo con estos periodos.

7. Añadir otras terapias.

La medicación mejora algunos síntomas del TDAH, pero no es eficaz para todas las funciones ejecutivas, según el Dr. Bertin. Además, es habitual que los niños con TDAH sufran otros trastornos, como ansiedad o problemas de aprendizaje, que la medicación no resuelve directamente.

Es importante tener un plan integral de tratamiento, que incluya terapia conductual y diversas intervenciones educativas, además de incidir en hábitos saludables como dormir lo suficiente, hacer ejercicio y comer alimentos sanos.

8. Si los síntomas no mejoran, buscar una segunda opinión.

Entre un 10 y un 20% de los niños con TDAH no responde bien a la medicación, dice el Dr. Bertin. Otra cuestión a considerar, cuando los medicamentos no son eficaces, es el propio diagnóstico de TDAH. Quizá queráis ver a un especialista – o a otro especialista – para confirmar si vuestro hijo tiene realmente TDAH.

Bertin también anima a que los padres dejéis de pensar en términos de estar “a favor o en contra” de la medicación. Sugiere, en cambio, que sopeséis la importancia de evitar la medicación, si ello es posible, para tratar un trastorno con base neurológica y profundos efectos en la vida de los niños.

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3 respuestas a Lo que los padres deben saber sobre la medicación para el TDAH

  1. Pingback: Lo que los padres deben saber sobre la medicación para el TDAH | A nuestro hijo o hija le han diagnosticado un TDAH | Scoop.it

  2. Ana dijo:

    Hola a todos. Yo soy madre de un niño de TDAH cn impulsividad y desp de dar miles d vueltas x médicos,psicólogos,etc..la mejor opción para él fué medicarlo. En cuanto al tto. mi hijo a cambiado notablemente en las primeras horas del dia,dejando paz para él,profesores y compañeros. Él se alegra de lo bien q le hace sentir la medicación..indudablemente tiene q ir acompañado paralelamente cn terapias semanales conductuales. Es muy dificil..pero cn paciencia,constancia y muxo cariño se consiguen grandes cambios para todos..y sobre todo para él mismo. Un saludo.

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