TDAH y procrastinación: “No hagas hoy lo que puedas dejar para mañana” (y 2)

Dra. Elena Díaz de Guereñu

¿Cuántas veces hemos pedido a nuestros hijos con TDAH que hagan algo y nos han contestado algo como “Sí, enseguida”, “Ahora voy”, “Espera un poco”…? Al final, eludirán cualquier responsabilidad (desde “a mi no me toca” a “¿por qué hay que hacer eso?”). Según se van haciendo mayores, estas reacciones se mostrarán en el colegio, con los amigos y, más adelante, en el trabajo. En cualquier caso, se trata de un elemento que dificulta la comunicación y la buena relación entre miembros de una familia. Como padres, queremos entender el por qué de este comportamiento. ¿Qué puede ocurrir en la mente de nuestros hijos para que posterguen lo que les hemos encomendado? Nos resulta muy difícil contemplar esto con la perspectiva necesaria para comprenderlo. ¿Cómo es posible que no guarde los juguetes después de jugar con ellos, recoja la ropa que se ha quitado, guarde sus zapatos en el armario, prepare su mochila con el material que necesitará al día siguiente, vacíe el lavaplatos?

¿Pereza o procrastinación?

A menudo, a las personas que padecen de procrastinación se las acusa de “vagas” porque son incapaces de completar las tareas que tienen asignadas. Sin embargo, procrastinación no es sinónimo de pereza, aunque sus efectos se parezcan. Un procrastinador es a menudo una persona activa, ágil, inteligente y llena de iniciativas; en cambio, una persona perezosa es reacia a desempeñar cualquier tarea que implique esfuerzo o lo hace de mala gana, sin interés, y con resultados mediocres. La procrastinación consiste en posponer la realización de tareas urgentes o necesarias, pero tediosas o difíciles, y reemplazarlas por otras igual de difíciles pero que nos causa más placer ejecutar. Es decir, se apartan las tareas que se deberíamos hacer y en su lugar hacemos otras, quizá no tan necesarias, pero para las que nos sentimos más “inspirados”. De hecho, estas tareas se acaban completando, incluso de forma brillante.

¿Por qué aplazan las tareas?

Las personas con comportamiento procrastinador se pueden ser:

  • Perfeccionistas: Quieren que cada proyecto sea perfecto; el miedo a no lograr lo que se han propuesto les paraliza.
  • Soñadoras: Sufren de “pensamiento mágico”. Piensan que  “todo va a salir bien”, aunque realmente no hacen nada para que así sea.
  • Generadoras de crisis: Dicen trabajar mejor bajo presión pero, en realidad, prefieren protestar para, al final, no hacer ninguna tarea.
  • Atormentadas: Sus miedos consumen sus procesos de pensamiento y les impiden realizar cualquier tarea; mientras, van imaginando cada posible escenario de fracaso.
  • Desafiantes: Les molesta que les asignen tareas y tratan de retomar el control rechazando el trabajo, bien de forma indirecta o frontal.
  • Sobrecargadas: Conocidas también como complacientes, no pueden decir que no y van asumiendo responsabilidades sin expectativas razonables de cumplirlas.

Nuestros hijos TDAH suelen tener una profunda sensación de frustración; no saben por dónde empezar, no saben establecer un orden en su cabeza y en sus acciones, se distraen, se sienten desorganizados y se angustian. Todo ello se transforma en una bola de nieve que les va paralizando; su única salida es posponer las tareas. Es lo que llamamos procrastinar: retrasar lo más posible en el tiempo aquello que tienen que hacer.

¿Cuándo se produce esta conducta?:

  • Cuando ven la tarea como algo largo, complejo y/o demasiado pesado
  • Cuando creen que la tarea es aburrida y sin ningún interés
  • Cuando piensan que no son capaces de realizarla bien

¿Qué podemos hacer?:

  • Limita las distracciones, proporcionándole un espacio tranquilo, sin ruidos.
  • Prioriza sus tareas, de manera que lo más importante se haga primero.
  • Divide la tarea en etapas cortas, para que las realice de una en una; al final, muéstrale la visión de lo que ha ejecutado. Es muy importante que aprenda a entender el concepto de medio y largo plazo, para que su imperiosa necesidad de inmediatez se vaya mitigando.
  • Fija un tiempo máximo de ejecución. Muchos TDAH funcionan mejor cuando existe la urgencia por cumplir.
  • Hazle ver cuántas veces el haber ignorado una tarea ha provocado su desaparición, o por el contrario, que siga pendiente y con menos tiempo para realizarla.
  • Intenta mostrarle el lado divertido de lo que ha de hacer (ordenar los pares de calcetines por color, por tamaño…), el sentido y el valor de hacerlo.
  • Si no encuentras la manera de hacerle la tarea más agradable o llevadera, sitúa al comienzo las tareas que menos le agraden y deja para el final las que más le gusten.
  • Sé positivo. El pensamiento positivo es una herramienta muy poderosa. Usémosla. (“Esto va a quedar precioso, que buena pinta tendrá, te sentirás contento”).
  • Invítale a dar el primer paso y comenzar la tarea, esto aumentará la motivación y su confianza en poder hacer el trabajo.
  • Es necesario descansar regularmente el cuerpo y la mente. Ayúdale a organizar su tiempo incluyendo diversiones que le ayuden a mantener un equilibrio.
  • Establece alguna recompensa por realizar bien la tarea.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en TDAH Aspectos generales y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a TDAH y procrastinación: “No hagas hoy lo que puedas dejar para mañana” (y 2)

  1. Bisera de hélice dijo:

    Gracias x escribir sobre este fascinante tema.
    Tengo 40 años,y creo que tengo TDAH, lo he sospechado desde hace mucho,y tras leer el libro “¿soy un adulto con TDAH?” me ha quedado muy claro que así es; para mi,la evitación y la postergación son muy difíciles de superar,pues lo habitual es que las tareas “me cuesten un mundo”, es decir, que tengo que esforzarme muchisimo para llevar a cabo tareas no motivantes y si un par de dias no las hago en mi rutina,el conseguir activarme y ponerme manos a la obra me vuelve a costar muchisimo…en cierto modo este proceso lo encuentro analogo al proceso de superar las tentaciones de fumar cuando se lo está dejando: hay una “voz interior” que dispara cual metralleta cognitiva toda clase de señuelos y mensajes seductores para que caigas en la tentación,y x muchas veces que hayas dicho “no” a estas autoapelaciones impulsivas,basta un pequeño momento de flaqueza para volver a caer y tirar x la borda los titanicos esfuerzos realizados para inhibir la conducta nociva. Esta “lucha” es para mi un enorme caballo de batalla en el dia a dia,pues si no hago las cosas cada vez me cuesta mas ponerme a hacerlas y se convierte en un suplicio algo que tendria que ser simple…no es un problema de “pereza” o “vagancia”, es una cuestion de esfuerzo sostenido y de dificultades para activarse y realizar tareas no motivantes,o que llevan esfuerzo y el no conseguir hacerlas adecuadamente lleva aparejado un efecto bucle de depreciacion de la propia imagen x “no conseguir hacer algo de valor para uno mismo”.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s